Your browser (Internet Explorer 7 or lower) is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this and other websites. Learn how to update your browser.

X

M. Luisa Fernández Pérez-Rasilla

La residencia  'Vall d'Hebron' y al fondo  la clinica materno-infantil
La residencia 'Vall d'Hebron' y al fondo la clinica materno-infantil

La señora M. Luisa Fernández fue la Jefa de la Escuela de enfermería del hospital de la ‘Vall d’Hebron’ de Barcelona entre los años 1971 y 1974, estudios de enfermeria que en aquellos momentos  recibían el nombre de Ayudante Técnico Sanitario -ATS- que fueron establecidos mediante  la Orden del dia 4 julio  de 1955 (BOE 2-8-1955, núm 214)

Según datos  existentes en un documento , las personas que tenian  responsabilidad en el funcionamiento de la escuela eran, el director de la Residencia Sanitaria, la Jefa de la escuela y la Secretaria de Estudios y evidentemente el equipo de instructuras.  Las actividades docentes de enfermeria  en el  hospital de la ‘Vall d’Hebron’ se iniciaron en el año 1966 y  des de este año hasta el 1971 la Jefa de la escuela fue la señora Minerva Prado y , a partir de la promoción  1971-1974  este  cargo paso a ser  desarrollado por la señora M. Luisa Fernández.[i]

M. Luisa Fernández Pérez- Racilla (cedida por Manolo Fernández)
M. Luisa Fernández Pérez- Racilla (cedida por Manolo Fernández)

Las  alumnas que perteneciamos a la septima  promoción  de estudiantes  1971 – 1974,  una vez que hubiesen   transcurrido 25 años  de  nuestra graduación,  quisimos celebrarlo organizando una cena de encuentro con compañeras  y profesores, esta fue celebrada el dia 12 de junio del año 1999 en el hotel  Hamilton de Barcelona.  Como complemento de este encuencro  habiamos pensado  en hacer un pequeño resumen sobre nuestras experiencias en la escuela, pero finalmente no fue posible , aunque decir había recopilado  algunos datos que en estos momentos  nos son  útiles para recordar a Marisa, la que fué nuestra responsable  de estudios y era  así como la llamabamos.

Antes de seguir, comentar  que el primer y segundo curso de la carrera la hicimos en la escuela de la ‘Vall d’Hebrón’, pero sabíamos que deberíamos de cursar el tercer curso en la escuela de enfermería de la recién inaugurada  Residencia Sanitaria de Bellvitge  situada en ‘Hospitalet de Llobregat’ que abrió sus puertas el día 8 de noviembre del año 1972. Motivo por el cual  las estudiantes de segundo curso de enfermeria de la Residencia Sanitaria de la Vall d’Hebron, fuimos la Primera promoción  de la escuela de  Bellvitge.

La previsión de la necesidad de disponer de mas alumnas y enfermeras graduadas para cubrir las necesidades de los hospitales de Barcelona,  fue el motivo principal de que  en el año 1971 la escuela de la ‘Vall d’Hebrón’ admitiese a 50 alumnas  de más, por lo que nos encontramos 100 alumnas  realizando el  primer curso de  la carrera. Para proceder a una mejor organización  docente se crearon  dos grupos de estudiantes el ‘A’ y el ‘B’  que  seguiamos las classes teóricas en distintas aulas, nuestro curso era el del grupo ‘B’.

 Ambas escuelas, la del ‘Vall d’Hebron’ y la de Bellvitge aplicaban  el modelo docente propio de las escuelas de la Seguridad Social  que consistia en un regimen de internado, motivo por el que debiamos de permanecer al centro des del  domingo por la noche hasta el sábado al mediodía, esta formula para las personas que veniamos en poblaciones bastante apartadas resultó ser más cómodo. Las prácticas las realizábamos en los diversos servicios del hospital general, en el centro de  traumatologia  y  rehabilitación y en la  clínica materno-infantil cuyo  horario  era  de 8 a 14 horas y  las tardes estaban reservadas para assistencia a clases teóricas.

 Antes hemos comentado que deseabamos  escribir una breve crónica  y que disponia de algunos datos, entre ellos guardaba acompañados de fotografias la carta que me cedió el señor Manolo Fernández, hermano de la señora M.Luisa Fernández  mediante una carta recibida en el mes de junio de 1999.

M. Luisa Fernández Pérez-Racilla, cedida Manolo Fernández
M. Luisa Fernández Pérez-Racilla, cedida Manolo Fernández

 

Des de que recibí la mencionada información y debido a no haber podido escribir nada referente a Marisa, en ocasiones  sentia como si hubiese dejado algo importante de hacer, sensación  esta que bien podia ser debia al  interés y entusiasmo que me expreso el señor Manolo por la posibilidad de que fuesen relatados   algunos  hechos de la vida profesional de Marisa, que facilitarian su recuerdo. Es posible que su interés estuviese reforzado debido a  la pérdida prematura de  Maria Luisa, pués  dejo este mundo cuando tan solo tenía 52 años .

Algunos datos  referentes a la señora Marisa

 María Luisa Fernández Pérez-Rasilla nació del día 17 de febrero de 1931 en Cabezón de la Sal -Cantabria-, pueblo muy próximo al de Corrales de Buelna donde habia fijado  su residencia.

Cuando tenía unos 29 años se matriculó para cursar los estudios de enfermería en el hospital Marqués de Valdecilla,que perteneció a la promoción 1950-1953. El hospital de Valdecilla esta ubicado en la ciudad de Santander -Cantàbria- y su primitiva construcción fue conocida por Casa de Salud, creada en el año 1929 mediante las  aportaciones economicas hechas por Ramon Pelayo, marqués de Valdecilla que habia sido un empresario e indiano español.

Al finalizar la carrera Marisa fue a ejercer al hospital de Logroño y poco después se trasladó en el hospital de Cruces  en la ciudad de Baracaldo provincia de Bilbao .También según nos cuenta el señor Manolo, Marisa estuvo durante un año en el hospital de Huelva y en el año 1961 se trasladó al hospital de Palma de Mallorca donde permaneció hasta el año 1963, no consta referido pero posiblemente estuvo en un hospital que habia sido  construido en el año 1953 en los terrenos de Son Dureta, cuyo centro recibio el nombre de Residencia Sanitaria Virgen de LLuc , más tarde las actividades de este hospital fueron traspasadas a Son Espases que tenia tambien  las funciones de  formación de médicos y de enfermeras.

A finales del año 1963 Marisa, bien fuese por motivos de querer disfrutar de un receso  laboral, tener la oportunidad de aprender el idioma inglés o quién sabe si también observar otros modelos de atención a los pacientes, que decidió ir a hacer de canguro, o sea ocuparse de la atención a niños pequeños en la ciudad de Londres.

Al regresar de la capital inglesa se reincorporó nuevamente en el hospital de Burgos, posiblemente se tratase del hospital general de Yagüe, conocido en aquel momento con el nombre de las Trescientas camas, centro que fue inaugurado en el año 1960. En este hospital estuvo durante cinco años.

M. Luisa con un grupo de alumnas, cedida Manolo Fernández
M. Luisa con un grupo de alumnas, cedida Manolo Fernández

Fue en el año 1969 cuando  pasó a ejercer en Barcelona a la  residencia sanitaria actualmente conocida por hospital de la ‘Vall d’Hebron’ y según unos datos cronológicos que disponemos, su incorporación coincidió en la fase de cese de funciones de la señora Minerva Pardo, que hasta aquel momento havia sido la responsable de la escuela de enfermería.

M.Luisa con las instructoras espezando por la izquierda, M. Carmen Sánchez, Mayte Martin, Carmen Vicente,Begoña Gómez y Carmen Agundez, cedida Mayte Martín
M.Luisa con las instructoras espezando por la izquierda, M. Carmen Sánchez, Mayte Martin, Carmen Vicente,Begoña Gómez y Carmen Agundez, cedida Mayte Martín
Poco tiempo después, esta responsabilidad paso a ser desarrollada por la señora Marisa con continuidad hasta el año 1975, en que el cargo esta vez paso a ocuparlo la señora Mayte Martin, enfermera que formaba parte del equipo de instructoras y a quien también debemos de agradecerle su gentileza por habernos ofrecido las imágenes que presentamos .[iii]

Su hermano nos contó que finalmente Marisa volvió a su punto de partida, o sea que regresó al hospital de Valdecillas, pero esta vez para ejercer labores asistenciales. Nos complacería mucho que pudiésemos llegar a tiempo de que el señor Manolo pudiese leer este breve relato en recuerdo a su hermana.

Marisa con un grupo de instructoras, cedida Mayte Marti
Marisa con un grupo de instructoras, cedida Mayte Marti

Opinión

Marta, Elisa, Mayte,Dolores Char y Rosa M.   /11/ 1971
Marta, Elisa, Mayte,Dolores Char y Rosa M. /11/ 1971

  Hemos  observado que M.Luisa ejerció su profesión en un momento  del auge en la edificación  de grandes hospitales en diversas provincias españolas, algunos de ellos  recibian el nombre de residencias sanitarias,  construcciones que fueron realizadas  durante  las décadas de los  años cincuenta y sesenta. Además estos grandes hospitales fueron y aun siguen siendo centros con actividades academicas de enfermeria y centros de practicas medicas y quirurgicas para estudiantes de medicina.

Debido a no disponer de datos más concretos referente al trabajo profesional realizado por Marisa, no podemos afirmar el supuesto de que en estos hospitales donde habia  ejercido anteriormente al hospital de la ‘Vall d’Hebron’ de Barcelona, estuviese también dedicada a la formación de enfermeras, es posible que así fuese debido a que los referidos  hospitales  actualmente estan considerados como hospitales universitarios.

Comentar que encontre datos sobre una en enfermera  llamada Maria Fernández  Pérez- Rasilla que habia sido homenajeada  en varias ocasiones y la habia  confundido con Marisa , desconozco si se trata de una hermana  debido que dispone de los mismos apellidos, la epoca puede coincidir  y vivia en Los Corrales de Buelna.

 

Notas

[i] Datos cedidos  por la  secretaria de gestión docente de la Escuela de Enfermería de la ‘Vall d’Hebrò’, año 1999.
[ii] Manolo Fernández, carta acompañada de imágenes que fue librada a Rosa M. Masana   des de Los Corrales de Buelba el día 23/6/1999.

[iii] Mayte Martin, carta  con imágenes recibida des de S. Cugat en marzo del año 1999

Amigdalectomia, una pràctica mèdica habitual als anys cinquanta

Es diu que una persona ha estat operada d’amigdalectomia quan mitjançant un procediment quirúrgic li han estat extretes les glàndules palatines o amígdales, òrgans situats sobre la part interna de la llengua, un a cada costat de l’úvula o campaneta.

Les glàndules estan formades per un paquet de teixit limfoide que mitjançant les cèl·lules macròfagues actuen fagocitant, o sigui, encapsulant i ingerint els possibles agents nocius per al cos humà que poden entrar per la gola. És per aquest motiu que en ocasions veiem formació de pus per sobre de les glàndules com a resultat de la lluita entre els bacteris i les cèl·lules defensives.

La paraula adenoide es refereix a les glàndules endocrines i en aquest cas fem indicació a les glàndules palatines. Per altra banda ectomia significa extirpació, d’aquí que la intervenció s’anomena adenoamigdalectomia. Sovint aquest tipus d’intervencions es feien de manera simultània també amb l’extracció de les anomenades vegetacions, unes estructures de teixit situat a la part posterior del nas, també conegudes com a carnots.

Làmina Spalteholz, Werner, veure a Notes
Làmina Spalteholz, Werner, veure a Notes

S’ha considerat explicar aquesta tècnica d’intervenció aplicada en la dècada dels anys seixanta perquè ara ja no es fa d’aquesta manera i així, doncs, es pot considerar una pràctica històrica en el camp de la medicina.

En aquesta ocasió comentaré un fet personal. De petita sovint tenia otitis i quan havia complert els vuit anys, el metge de capçalera de la familia va aconsellar als meus pares que fos intervinguda de les glàndules i dels carnots, motiu pel qual ens va adreçar a la consulta d’otorrinolaringologia de la Mútua de Terrassa.

El dia de la intervenció vam anar a la consulta a la tarda i jo sense dinar. Ens van cridar perquè entréssim i a dins hi havia el metge, la infermera i un senyor de baixa estatura però corpulent que també duia bata blanca. Van fer córrer un moble metàl·lic ple d’instrumental cap a un lloc on hi havia una cadira.

El senyor baixet em diu: “Vine, maca, seu a la meva falda.” M’hi assec i m’agafa els braços creuant-los l’un amb l’altre i amb les seves cames va immobilitzar també les meves en forma de creu, de manera que era impossible moure’m.

El metge em va demanar que obrís la boca; ho vaig fer perquè desconeixia de què anava aquella intervenció. Penso que em va posar un aparell per evitar que tanqués la boca. Vaig sentir com m’arrencaven, literalment, les glàndules, i quan van retirar l’instrumental de la boca vaig pensar que ja s’havia acabat aquell mal tràngol, però no. Seguidament van procedir a extirpar-me les vegetacions o carnots. La sensació era com si un ferro rasqués no sabia què per dalt del paladar i tenia la sensació que em faltava l’aire. Em van fer glopejar quelcom i van dir-nos que ens esperéssim a la sala.

M’havien acabat d’operar d’aquella manera que abans en dèiem en viu, o sigui sense anestèsia. Estava impressionada pel que m’havia acabat de succeir i sense paraules, perquè no podia parlar. La meva mare duia una tovallola i me la va donar perquè m’eixugués la sang que em sortia. Passada una estona va venir la infermera a la sala d’espera, es va mirar la tovallola i possiblement veient que la quantitat de sang era normal, ens van dir que podíem anar a casa i que no prengués res calent.

Només podia empassar líquids i aquests també em feien mal quan passaven per la gola. És curiós, però d’aquells dies recordo també la petita recompensa que vaig tenir després d’haver passat per aquella situació. Va ser el dia que la meva cunyada Jùlia, que festejava amb el meu germà Francesc, em vingué a visitar i em va portar un Dakar, pastís de xocolata que feia poc venien a la pastisseria del portal de Sant Roc de Terrassa i en aquells moments significava un verdader caprici poder-lo menjar. Va ser el primer aliment sòlid que vaig prendre després de tres dies només bevent líquids.

En aquell temps era bastant habitual que la mainada fos operada de les glàndules així com també els joves, especialment les dones, fossin intervingudes d’apendicitis, es considerava una cosa gairebé normal. D’aquesta intervenció me’n vaig escapar però la meva germana no. Amb el pas dels anys cada vegada més es valoren els beneficis i els inconvenients d’aquest tipus d’intervencions, sempre evidentment que no sigui del tot necessari practicar-les.

De fet, als humans no sé què ens passa, però els òrgans més accessibles són els que tenen més risc que siguin extirpats. Em refereixo en concret a l’ablació genital femenina i a l’operació de fimosi que es fan practicar alguns homes, quan en realitat la pell del prepuci està demostrat que també acompleix una funció.

L’any 2005 a la revista SciElo va ser publicat un estudi transversal que duia per títol ‘Asociacion entre amigdalectomia, adenoidectomia y apendicitis’, en què els autors afirmaven que hi havia relació entre elles i en base a la vinculació existent amb el sistema immunitari de l’organisme, tot i que manifesten, en la línia d’altres investigadors, que caldria disposar de més estudis en aquesta línia.

Notes


[1] Spalteholz, Werner. Atlas de Anatomia Humana, tom III 2a ed. Barcelona: Labor, 1963.

Viatge a Irlanda, el Solarium i el Theatre del Merlin Park Hospital

Un estiu del mes d’agost de l’any 1999 vam recórrer l’illa d’Irlanda la Maria del Carme i jo amb un cotxe de lloguer marca Ford matrícula 99-MH-4793 que, seguint els costums anglesos, duia el volant a la dreta i s’havia de circular per l’esquerra, tot al revés de nosaltres. Com a bones turistes, vàrem decidir que el diumenge dia 2 aniríem a l’illa de Mann amb un vaixell que sortia de Dublín.

Una vista de l’illa de Mann
Una vista de l’illa de Mann

Mapa d’Irlanda
La zona de l’illa per on caminàvem era pedregosa i les roques estaven revestides de molsa humida. Vaig relliscar i em vaig fracturar el canell de la mà esquerra. En principi pensava continuar l’excursió, però el dolor em va fer desistir del meu heroic propòsit.

Vàrem recular a una zona on hi havia algunes cases, on vam coincidir amb una parella de turistes. Curiosament, ell també havia relliscat i s’havia fet una luxació d’espatlla. Estava blanc com un paper de fumar. Si no hagués estat perquè no tenia les dues mans disponibles, potser hauria intentat fer-li la maniobra per col·locar novament l’articulació escapulohumeral a lloc, però abans s’havia de fer una radiografia i tampoc això era una cosa d’infermeres.

Ens van acompanyar a un consultori que van obrir perquè hi esperéssim que arribés una senyora de l’illa que també havia de ser evacuada. Vist el panorama de lesionats en terres celtes, ens vingué al cap la imatge de l’emblema dels irlandesos, el de les tres cames fora de lloc, que per a ells significa que caiguis com caiguis sempre et mantens dempeus.

Moneda irlandesa de l’any 1839 (Viquipèdia).

Cap a les tres de la tarda va venir la senyora acompanyada del seu fill. La seva patologia era un trastorn cognitiu propi de l’edat. Ens van traslladar a un petit aeroport on ens esperava una avioneta que, segons la imatge, duia la matrícula Aer Arann EI-BCE. Vaig sentir alegria d’anar en avió per la rapidesa del transport i perquè m’agrada. [1]

Aeroport de l’illa de Mann.

La pista d’enlairament semblava que l’haguessin tallat poc abans d’arribar al mar. Sort que el pilot devia tenir el terreny apamat, perquè va elevar l’avió just abans que el tren d’aterratge toqués l’aigua. Mentre agafava altitud, la llitera de la senyora va córrer per terra i s’aturà allà on jo tenia les cames. Per evitar-la les vaig aixecar i després em vaig eixarrancar amb una cama a cada costat de la llitera. La senyora cridava i movia els braços buscant algun suport, i de poc que se m’agafa al braç fracturat. Per evitar complicacions, vaig aixecar els braços de manera que el bo sostenia el lesionat i, amb aquesta peculiar i incòmoda postura vaig fer el viatge.

El noi de la luxació el vaig veure encara més pàl·lid que abans. Tenia por que no es desmaiés, però pensava que potser també ho faria jo, perquè la pressió que exercia l’avió quan volava feia que les lesions fossin més altament doloroses. La prova és que encara que no plorava, em va caure una llàgrima grossa de l’ull esquerre, reacció fisiològica mai experimentada anteriorment.

Possiblement vàrem aterrat al aeroport de Shannon  que desprès amb una ambulància ens van traslladar a un centre de salut. La senyora l’havien de deixar abans en un altre hospital. En entrar a la sala d’espera ens feu la impressió que estàvem en un cinema, perquè les persones seien en filera i de cara a una pantalla de televisió, tenien bosses i llaunes de refresc a les mans. Se’ls veia tranquils, amb molta tolerància a la llarga espera.

Una infermera em va atendre, va sol·licitar una radiografia, em va fer un embenat i em col·locà un cabestrell per recolzar el braç, cosa que vaig agrair. Ens van dir que esperéssim a la sala, dues hores més que menys. Per sort les maquines expenedores que hi havia a la sala ens van permetre sortir del dejuni de tot el dia.

Fet el diagnòstic de fractura de Colles,[2] amb una altra ambulància ens van traslladar a Galway, ciutat situada a l’oest de l’illa. Allà vaig ser ingressada al Merlin Park Regional Hospital, centre que abans havia estat un sanatori antituberculós.[3] El llit que vaig ocupar estava situat al Solarium, un recinte molt gran de configuració ovalada envoltat de finestres, lloc on es posaven els malalts del sanatori per prendre el sol, pero, a diferencia del de Aix-les-Bains -France- aquest era fix. Al Solarium només hi havia una altra persona, fet que feia una sensació especial.

Recinte del Merlin Park Regional Hospital, actualment rehabilitat (Viquipèdia).
Recinte del Merlin Park Regional Hospital, actualment rehabilitat (Viquipèdia).

 

A l’hospital amb el braç penjat amb una talla en un suport de resum (imatge M. del Carme Cabo)

Desconeixíem la situació geogràfica d’on ens trobàvem. La Maria del Carme, després que li vaig insistir força que no es quedés a la nit asseguda en una cadira, em va fer una fotografia, penso per donar testimoni d’on era per si desapareixia, i va avisar un taxi perquè la portés al bed & breakfast on estàvem allotjades.

Va arribar a la una passada de la nit i quan la família la va veure trasbalsada, li van oferir una copa de whisky. Ella sempre deia: “No vaig trobar estrany que m’oferissin un whisky a aquelles hores de la nit; el més estrany va ser que me’l prengués!”

Un dels ‘beds & breakfast’

 

 

 

 

 

 

 

 

El cotxe Ford de lloguer

Mentrestant jo pensava en el mag Merlí, el druida celta i per què estava en un lloc que duia el seu nom, que havia estat un sanatori de malalts portadors de bacils de Koch, que també em recordava l’Hospital del Tòrax de Terrassa i el llibre La muntanya màgica, de Thomas Mann.

L’endemà de bon matí un altre taxi la va portar on teníem el cotxe aparcat i va venir a l’hospital conduint-lo ella mateixa, en contra del que deia abans, que no es veia amb cor de conduir com ho feien els irlandesos.

Un metge, diria que era pakistanès, em va fer la història clínica. A causa del meu baix nivell d’anglès, a tot el que em preguntava li deia que sí. L’endemà al matí vingué una infermera a demanar-me una cosa que no entenia, fins que al final em va fer el gest que obrís la boca i vaig entendre que em demanava la dentadura. Segurament en preguntar-me si en portava, al metge li havia dit “yes”.

Poc després que hagués arribat la Maria del Carme, em van portar a un lloc on a l’entrada hi deia Theatre. Vaig experimentar desconcert, però la Maria del Carme em va dir que Theatre en anglès volia dir sala d’operacions. El metge que m’havia d’atendre va dir que em portaven al quiròfan perquè en el cas de no poder reduir la fractura de Colles, m’haurien d’operar.

Sota aquell focus quirúrgic no les tenia totes, però finalment el metge va aixecar el dit gros i en va fer “okay”, havia aconseguit reduir la fractura. Van usar una tècnica que als hospitals de Catalunya no havia vist fer mai. Més tard, parlant amb col·legues van dir que aquella tècnica tenia alguns avantatges però també riscos.

El fet de viatjar sempre ens aporta experiències noves, bé sigui en la vessant de coneixements com de vivències on sovint s’hi mouen sentiments més o menys intensos i també la de fer-nos adonar de la gran vàlua de l’amistat, que ens empeny a superar qualsevol ensurt que pugui aparèixer durant el viatge i també ens dona l’oportunitat de poder fer el mateix si cal.

Mentre escribia aquesta cronica he localitzat un bloc titulat. viajandoexisto que parla de Irlanda i pot ser interessant consultar-lo, en especial també per la qualitat de les imatges, tot que parla de l’any 2018, dinou anys desprès d’anar-hi nosaltres.

Notes

[1] Disposava del carnet de pilot privat que m’havia tret l’any 1978 al club aeronàutic de Sabadell-Terrassa http://www.rosammasana.com/?p=808.

[2] Va ser precisament un metge irlandès anatomista, Abraham Colles (1773-1843), qui el 1814 va descriure el desplaçament del segment distal del radi quan aquest s’havia fracturat.

[3] El sanatori antituberculós Merlin Park va ser l’últim que es va construir a Europa  l’any 1956. El penúltim va ser la Ciutat Sanatorial de Terrassa, l’any  1952.  Vegeu Masana, Rosa M. La Escuela de Enfermeria del Hospital del Tórax de Terrassa, 1976-1980. Datos históricos del Hospital, 1952-1986.