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Registre de visites i despeses d’un podòleg

En una ocasió passejant per les parades d’una fira d’antiquaris, vaig veure un quadern de notes fet amb aquell paper d’abans. Mentre me’l mirava el venedor em va dir: “Va, te’l deixo per dos euros”. El vaig comprar perquè vaig pensar que em seria útil per prendre apunts.

En arribar a casa vaig veure que hi havia unes pàgines  escrites, que eren els comptes de dues consultes de podologia d’algú que responia al nom de Sadurní S. Era evident que havia de ser també ajudant tècnic sanitari (ATS), perquè abans l’especialitat de podologia es feia com a especialització dels estudis d’aquesta carrera que després es va transformar en diplomat universitari en infermeria (DUI).

Vaig considerar força curiós que aquell antic quadern hagués estat propietat d’un ATS i que aquest fos adquirit en un antiquari per una persona que també era infermera, ATS o DUI, jo mateixa.

Vaig guardar el quadern en part perquè no em sentia motivada a escriure sobre aquelles pagines que en el seu origen tenien una altra finalitat.

D’aquest fet, han passat uns tres anys i fa poc va caure novament el quadern a les meves mans i, potser per evitar de continuar-lo guardant amb el risc que a la llarga pogués caure en un suposat síndrome de Diògenes, en aquelles manies que solen tenir les persones que ho guarden tot, vaig decidir fer-ne un resum del contingut i usar finalment aquells fulls en blanc.

 

Quadern d’anotacions
Quadern d’anotacions

Sabem que el senyor Sadurní S. l’any 1980 disposava de dues consultes de podologia: una a Hospitalet i l’altra a Barcelona. Hem pogut veure que les tasques professionals que realitzava consistien en l’extracció de berrugues plantars i possiblement altres tipus d’intervencions pròpies de l’especialitat, que no especifica —només va registrar el nombre de consultes que havia realitzat—. Sí que consta la seva principal activitat, que era la de fer plantilles, sovint amb la funció de corregir els peus plans o altres deformacions.

Pensem que les plantilles no les elaborava ell, perquè consta que ha abonat quantitats en concepte de plantilles. Ell sí que devia fer el motllo, perquè també consta que comprava Plasto, un tipus de material que havia de servir per a aquest fi. També emprava perclorat de ferro i el conegut desinfectant violeta de genciana.

Referent a les despeses generals hi constava la Josefa, possiblement la senyora encarregada de la neteja, perquè en ocasions hi deia escala, el rebut de l’aigua i de la llum. Amb tot, el balanç mensual que donava com a resultat de les despeses i els ingressos eren favorables al treball realitzat.

La curiositat m’ha portat a buscar quelcom de més d’en Sadurní S, sense que n’hagi trobat informació addicional, excepte que possiblement tenia un nebot que també va estudiar podologia. No he insistit a localitzar més informació perquè aquesta no l’hauria presentat. Em sento bé només fent aquesta breu crònica d’en Sadurní.

M. Luisa Fernández Pérez-Rasilla

La residencia  'Vall d'Hebron' y al fondo  la clinica materno-infantil
La residencia 'Vall d'Hebron' y al fondo la clinica materno-infantil

La señora M. Luisa Fernández fue la Jefa de la Escuela de enfermería del hospital de la ‘Vall d’Hebron’ de Barcelona entre los años 1971 y 1974, estudios de enfermeria que en aquellos momentos  recibían el nombre de Ayudante Técnico Sanitario -ATS- que fueron establecidos mediante  la Orden del dia 4 julio  de 1955 (BOE 2-8-1955, núm 214)

Según datos  existentes en un documento , las personas que tenian  responsabilidad en el funcionamiento de la escuela eran, el director de la Residencia Sanitaria, la Jefa de la escuela y la Secretaria de Estudios y evidentemente el equipo de instructuras.  Las actividades docentes de enfermeria  en el  hospital de la ‘Vall d’Hebron’ se iniciaron en el año 1966 y  des de este año hasta el 1971 la Jefa de la escuela fue la señora Minerva Prado y , a partir de la promoción  1971-1974  este  cargo paso a ser  desarrollado por la señora M. Luisa Fernández.[i]

M. Luisa Fernández Pérez- Racilla (cedida por Manolo Fernández)
M. Luisa Fernández Pérez- Racilla (cedida por Manolo Fernández)

Las  alumnas que perteneciamos a la septima  promoción  de estudiantes  1971 – 1974,  una vez que hubiesen   transcurrido 25 años  de  nuestra graduación,  quisimos celebrarlo organizando una cena de encuentro con compañeras  y profesores, esta fue celebrada el dia 12 de junio del año 1999 en el hotel  Hamilton de Barcelona.  Como complemento de este encuencro  habiamos pensado  en hacer un pequeño resumen sobre nuestras experiencias en la escuela, pero finalmente no fue posible , aunque decir había recopilado  algunos datos que en estos momentos  nos son  útiles para recordar a Marisa, la que fué nuestra responsable  de estudios y era  así como la llamabamos.

Antes de seguir, comentar  que el primer y segundo curso de la carrera la hicimos en la escuela de la ‘Vall d’Hebrón’, pero sabíamos que deberíamos de cursar el tercer curso en la escuela de enfermería de la recién inaugurada  Residencia Sanitaria de Bellvitge  situada en ‘Hospitalet de Llobregat’ que abrió sus puertas el día 8 de noviembre del año 1972. Motivo por el cual  las estudiantes de segundo curso de enfermeria de la Residencia Sanitaria de la Vall d’Hebron, fuimos la Primera promoción  de la escuela de  Bellvitge.

La previsión de la necesidad de disponer de mas alumnas y enfermeras graduadas para cubrir las necesidades de los hospitales de Barcelona,  fue el motivo principal de que  en el año 1971 la escuela de la ‘Vall d’Hebrón’ admitiese a 50 alumnas  de más, por lo que nos encontramos 100 alumnas  realizando el  primer curso de  la carrera. Para proceder a una mejor organización  docente se crearon  dos grupos de estudiantes el ‘A’ y el ‘B’  que  seguiamos las classes teóricas en distintas aulas, nuestro curso era el del grupo ‘B’.

 Ambas escuelas, la del ‘Vall d’Hebron’ y la de Bellvitge aplicaban  el modelo docente propio de las escuelas de la Seguridad Social  que consistia en un regimen de internado, motivo por el que debiamos de permanecer al centro des del  domingo por la noche hasta el sábado al mediodía, esta formula para las personas que veniamos en poblaciones bastante apartadas resultó ser más cómodo. Las prácticas las realizábamos en los diversos servicios del hospital general, en el centro de  traumatologia  y  rehabilitación y en la  clínica materno-infantil cuyo  horario  era  de 8 a 14 horas y  las tardes estaban reservadas para assistencia a clases teóricas.

 Antes hemos comentado que deseabamos  escribir una breve crónica  y que disponia de algunos datos, entre ellos guardaba acompañados de fotografias la carta que me cedió el señor Manolo Fernández, hermano de la señora M.Luisa Fernández  mediante una carta recibida en el mes de junio de 1999.

M. Luisa Fernández Pérez-Racilla, cedida Manolo Fernández
M. Luisa Fernández Pérez-Racilla, cedida Manolo Fernández

 

Des de que recibí la mencionada información y debido a no haber podido escribir nada referente a Marisa, en ocasiones  sentia como si hubiese dejado algo importante de hacer, sensación  esta que bien podia ser debia al  interés y entusiasmo que me expreso el señor Manolo por la posibilidad de que fuesen relatados   algunos  hechos de la vida profesional de Marisa, que facilitarian su recuerdo. Es posible que su interés estuviese reforzado debido a  la pérdida prematura de  Maria Luisa, pués  dejo este mundo cuando tan solo tenía 52 años .

Algunos datos  referentes a la señora Marisa

 María Luisa Fernández Pérez-Rasilla nació del día 17 de febrero de 1931 en Cabezón de la Sal -Cantabria-, pueblo muy próximo al de Corrales de Buelna donde habia fijado  su residencia.

Cuando tenía unos 29 años se matriculó para cursar los estudios de enfermería en el hospital Marqués de Valdecilla,que perteneció a la promoción 1950-1953. El hospital de Valdecilla esta ubicado en la ciudad de Santander -Cantàbria- y su primitiva construcción fue conocida por Casa de Salud, creada en el año 1929 mediante las  aportaciones economicas hechas por Ramon Pelayo, marqués de Valdecilla que habia sido un empresario e indiano español.

Al finalizar la carrera Marisa fue a ejercer al hospital de Logroño y poco después se trasladó en el hospital de Cruces  en la ciudad de Baracaldo provincia de Bilbao .También según nos cuenta el señor Manolo, Marisa estuvo durante un año en el hospital de Huelva y en el año 1961 se trasladó al hospital de Palma de Mallorca donde permaneció hasta el año 1963, no consta referido pero posiblemente estuvo en un hospital que habia sido  construido en el año 1953 en los terrenos de Son Dureta, cuyo centro recibio el nombre de Residencia Sanitaria Virgen de LLuc , más tarde las actividades de este hospital fueron traspasadas a Son Espases que tenia tambien  las funciones de  formación de médicos y de enfermeras.

A finales del año 1963 Marisa, bien fuese por motivos de querer disfrutar de un receso  laboral, tener la oportunidad de aprender el idioma inglés o quién sabe si también observar otros modelos de atención a los pacientes, que decidió ir a hacer de canguro, o sea ocuparse de la atención a niños pequeños en la ciudad de Londres.

Al regresar de la capital inglesa se reincorporó nuevamente en el hospital de Burgos, posiblemente se tratase del hospital general de Yagüe, conocido en aquel momento con el nombre de las Trescientas camas, centro que fue inaugurado en el año 1960. En este hospital estuvo durante cinco años.

M. Luisa con un grupo de alumnas, cedida Manolo Fernández
M. Luisa con un grupo de alumnas, cedida Manolo Fernández

Fue en el año 1969 cuando  pasó a ejercer en Barcelona a la  residencia sanitaria actualmente conocida por hospital de la ‘Vall d’Hebron’ y según unos datos cronológicos que disponemos, su incorporación coincidió en la fase de cese de funciones de la señora Minerva Pardo, que hasta aquel momento havia sido la responsable de la escuela de enfermería.

M.Luisa con las instructoras espezando por la izquierda, M. Carmen Sánchez, Mayte Martin, Carmen Vicente,Begoña Gómez y Carmen Agundez, cedida Mayte Martín
M.Luisa con las instructoras espezando por la izquierda, M. Carmen Sánchez, Mayte Martin, Carmen Vicente,Begoña Gómez y Carmen Agundez, cedida Mayte Martín
Poco tiempo después, esta responsabilidad paso a ser desarrollada por la señora Marisa con continuidad hasta el año 1975, en que el cargo esta vez paso a ocuparlo la señora Mayte Martin, enfermera que formaba parte del equipo de instructoras y a quien también debemos de agradecerle su gentileza por habernos ofrecido las imágenes que presentamos .[iii]

Su hermano nos contó que finalmente Marisa volvió a su punto de partida, o sea que regresó al hospital de Valdecillas, pero esta vez para ejercer labores asistenciales. Nos complacería mucho que pudiésemos llegar a tiempo de que el señor Manolo pudiese leer este breve relato en recuerdo a su hermana.

Marisa con un grupo de instructoras, cedida Mayte Marti
Marisa con un grupo de instructoras, cedida Mayte Marti

Opinión

Marta, Elisa, Mayte,Dolores Char y Rosa M.   /11/ 1971
Marta, Elisa, Mayte,Dolores Char y Rosa M. /11/ 1971

  Hemos  observado que M.Luisa ejerció su profesión en un momento  del auge en la edificación  de grandes hospitales en diversas provincias españolas, algunos de ellos  recibian el nombre de residencias sanitarias,  construcciones que fueron realizadas  durante  las décadas de los  años cincuenta y sesenta. Además estos grandes hospitales fueron y aun siguen siendo centros con actividades academicas de enfermeria y centros de practicas medicas y quirurgicas para estudiantes de medicina.

Debido a no disponer de datos más concretos referente al trabajo profesional realizado por Marisa, no podemos afirmar el supuesto de que en estos hospitales donde habia  ejercido anteriormente al hospital de la ‘Vall d’Hebron’ de Barcelona, estuviese también dedicada a la formación de enfermeras, es posible que así fuese debido a que los referidos  hospitales  actualmente estan considerados como hospitales universitarios.

Comentar que encontre datos sobre una en enfermera  llamada Maria Fernández  Pérez- Rasilla que habia sido homenajeada  en varias ocasiones y la habia  confundido con Marisa , desconozco si se trata de una hermana  debido que dispone de los mismos apellidos, la epoca puede coincidir  y vivia en Los Corrales de Buelna.

 

Notas

[i] Datos cedidos  por la  secretaria de gestión docente de la Escuela de Enfermería de la ‘Vall d’Hebrò’, año 1999.
[ii] Manolo Fernández, carta acompañada de imágenes que fue librada a Rosa M. Masana   des de Los Corrales de Buelba el día 23/6/1999.

[iii] Mayte Martin, carta  con imágenes recibida des de S. Cugat en marzo del año 1999

Amigdalectomia, una pràctica mèdica habitual als anys cinquanta

Es diu que una persona ha estat operada d’amigdalectomia quan mitjançant un procediment quirúrgic li han estat extretes les glàndules palatines o amígdales, òrgans situats sobre la part interna de la llengua, un a cada costat de l’úvula o campaneta.

Les glàndules estan formades per un paquet de teixit limfoide que mitjançant les cèl·lules macròfagues actuen fagocitant, o sigui, encapsulant i ingerint els possibles agents nocius per al cos humà que poden entrar per la gola. És per aquest motiu que en ocasions veiem formació de pus per sobre de les glàndules com a resultat de la lluita entre els bacteris i les cèl·lules defensives.

La paraula adenoide es refereix a les glàndules endocrines i en aquest cas fem indicació a les glàndules palatines. Per altra banda ectomia significa extirpació, d’aquí que la intervenció s’anomena adenoamigdalectomia. Sovint aquest tipus d’intervencions es feien de manera simultània també amb l’extracció de les anomenades vegetacions, unes estructures de teixit situat a la part posterior del nas, també conegudes com a carnots.

Làmina Spalteholz, Werner, veure a Notes
Làmina Spalteholz, Werner, veure a Notes

S’ha considerat explicar aquesta tècnica d’intervenció aplicada en la dècada dels anys seixanta perquè ara ja no es fa d’aquesta manera i així, doncs, es pot considerar una pràctica històrica en el camp de la medicina.

En aquesta ocasió comentaré un fet personal. De petita sovint tenia otitis i quan havia complert els vuit anys, el metge de capçalera de la familia va aconsellar als meus pares que fos intervinguda de les glàndules i dels carnots, motiu pel qual ens va adreçar a la consulta d’otorrinolaringologia de la Mútua de Terrassa.

El dia de la intervenció vam anar a la consulta a la tarda i jo sense dinar. Ens van cridar perquè entréssim i a dins hi havia el metge, la infermera i un senyor de baixa estatura però corpulent que també duia bata blanca. Van fer córrer un moble metàl·lic ple d’instrumental cap a un lloc on hi havia una cadira.

El senyor baixet em diu: “Vine, maca, seu a la meva falda.” M’hi assec i m’agafa els braços creuant-los l’un amb l’altre i amb les seves cames va immobilitzar també les meves en forma de creu, de manera que era impossible moure’m.

El metge em va demanar que obrís la boca; ho vaig fer perquè desconeixia de què anava aquella intervenció. Penso que em va posar un aparell per evitar que tanqués la boca. Vaig sentir com m’arrencaven, literalment, les glàndules, i quan van retirar l’instrumental de la boca vaig pensar que ja s’havia acabat aquell mal tràngol, però no. Seguidament van procedir a extirpar-me les vegetacions o carnots. La sensació era com si un ferro rasqués no sabia què per dalt del paladar i tenia la sensació que em faltava l’aire. Em van fer glopejar quelcom i van dir-nos que ens esperéssim a la sala.

M’havien acabat d’operar d’aquella manera que abans en dèiem en viu, o sigui sense anestèsia. Estava impressionada pel que m’havia acabat de succeir i sense paraules, perquè no podia parlar. La meva mare duia una tovallola i me la va donar perquè m’eixugués la sang que em sortia. Passada una estona va venir la infermera a la sala d’espera, es va mirar la tovallola i possiblement veient que la quantitat de sang era normal, ens van dir que podíem anar a casa i que no prengués res calent.

Només podia empassar líquids i aquests també em feien mal quan passaven per la gola. És curiós, però d’aquells dies recordo també la petita recompensa que vaig tenir després d’haver passat per aquella situació. Va ser el dia que la meva cunyada Jùlia, que festejava amb el meu germà Francesc, em vingué a visitar i em va portar un Dakar, pastís de xocolata que feia poc venien a la pastisseria del portal de Sant Roc de Terrassa i en aquells moments significava un verdader caprici poder-lo menjar. Va ser el primer aliment sòlid que vaig prendre després de tres dies només bevent líquids.

En aquell temps era bastant habitual que la mainada fos operada de les glàndules així com també els joves, especialment les dones, fossin intervingudes d’apendicitis, es considerava una cosa gairebé normal. D’aquesta intervenció me’n vaig escapar però la meva germana no. Amb el pas dels anys cada vegada més es valoren els beneficis i els inconvenients d’aquest tipus d’intervencions, sempre evidentment que no sigui del tot necessari practicar-les.

De fet, als humans no sé què ens passa, però els òrgans més accessibles són els que tenen més risc que siguin extirpats. Em refereixo en concret a l’ablació genital femenina i a l’operació de fimosi que es fan practicar alguns homes, quan en realitat la pell del prepuci està demostrat que també acompleix una funció.

L’any 2005 a la revista SciElo va ser publicat un estudi transversal que duia per títol ‘Asociacion entre amigdalectomia, adenoidectomia y apendicitis’, en què els autors afirmaven que hi havia relació entre elles i en base a la vinculació existent amb el sistema immunitari de l’organisme, tot i que manifesten, en la línia d’altres investigadors, que caldria disposar de més estudis en aquesta línia.

Notes


[1] Spalteholz, Werner. Atlas de Anatomia Humana, tom III 2a ed. Barcelona: Labor, 1963.